Cómo aprendemos

Por qué esta forma de dar clase

Casi nadie llega diciendo que no sabe nada de inglés. Llegan diciendo que saben, pero que no les sale. Esta página explica qué hacemos con eso, y por qué.

El ciclo de uso

Las cinco etapas de cada clase

  1. 01

    Activa

    Recuperamos lo que ya sabes

    La clase no abre explicando algo nuevo, abre sacando lo que ya tienes guardado. Lo que se recupera con esfuerzo es lo que se queda.

  2. 02

    Descubre

    El idioma aparece en contexto

    Una conversación, un audio o una situación traen el lenguaje nuevo. Encuentras el patrón antes de que nadie te lo explique.

  3. 03

    Practica

    Con apoyo, y luego con menos

    Primero con estructura y ejemplos a la mano. Después vamos quitando el apoyo a propósito, hasta que te sostienes solo.

  4. 04

    Usa

    Lo aplicas a tu vida

    Hablas de tu trabajo, tus planes y tus opiniones con ese inglés. Ahí deja de ser un ejercicio y se vuelve tuyo.

  5. 05

    Consolida

    Volvemos, para que no se borre

    Semanas después regresamos a lo aprendido. Es la etapa que casi nadie hace y la razón por la que se olvida la unidad pasada.

La quinta etapa devuelve a la primera. Ese giro es la diferencia entre un curso que avanza dejando temas atrás y uno donde lo aprendido sigue disponible tres meses después.

En qué se apoya

Seis decisiones deliberadas

01

Recuperar cansa, y por eso funciona

Volver a leer un apunte se siente productivo y casi no deja huella. Sacar la información de tu cabeza cuesta más y es justo lo que la fija. Por eso cada clase abre pidiéndote que produzcas algo antes de darte nada nuevo.

02

Entender no es poder usar

Reconocer una estructura cuando la ves es una habilidad; producirla cuando la necesitas es otra distinta, y sólo se entrena produciendo. Un alumno puede sacar diez en un examen de present perfect y no usarlo nunca al hablar.

03

El apoyo se retira a propósito

Empezamos con estructura, ejemplos y tiempo de sobra. Después vamos quitando esas muletas de forma deliberada, porque si nunca se retiran, la seguridad se queda pegada al material y no a ti.

04

Personalizar no es un adorno

Hablar de tu trabajo, tu familia o tus planes con el lenguaje del día no es la parte bonita de la clase: es la que hace que ese lenguaje se guarde con un significado tuyo, y por eso vuelve cuando lo necesitas.

05

Volver semanas después, no al día siguiente

Lo que se repasa una vez y se abandona se pierde. Regresamos a los temas cuando ya empezaron a olvidarse un poco: es incómodo, y es cuando más se aprende.

06

Corregir todo enseña a callarse

Si cada palabra se interrumpe, el alumno deja de arriesgar. Elegimos las correcciones que mueven el nivel y dejamos pasar las que sólo generan miedo. Las demás se trabajan después, fuera del momento de hablar.

Hacia dónde vas

Los niveles, en lo que puedes hacer

Trabajamos con la progresión del Marco Común Europeo, que es el estándar que usan las certificaciones y los materiales de Oxford. Pero un nivel no es una etiqueta: es una lista de cosas que ya puedes hacer.

A1 – A2
Sobrevives en situaciones cotidianas y hablas de ti en presente y pasado simple.
B1 – B2
Sostienes una conversación de trabajo, explicas ideas y entiendes a hablantes nativos.
C1
Te expresas con matices, argumentas y sigues conversaciones rápidas sin esfuerzo.

El material de Oxford aporta esa progresión y los contenidos. Lo que decide si avanzas es qué se hace con él en clase: cuánto produces, qué se corrige y cuándo se vuelve a lo aprendido.

Quién lo diseñó

Esto no salió de un manual, salió de dar clase

Gabriela Domínguez Valencia lleva más de 20 años enseñando inglés en instituciones como Escuela Mexicano Canadiense, Centro Universitario Cultural, UNITEC y otras. El ciclo de uso es lo que fue quedando después de ver, durante años, qué se le olvidaba a la gente y qué no.